Basta de pálidas...

Basta de pálidas!

Que nadie te menosprecie por ser joven. Al contrario, que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza. En tanto que llego, dedícate a la lectura pública de las Escrituras, y a enseñar y animar a los hermanos.

1 Timoteo 4.12-13

¿Eres joven? ¿Eres líder? ¿Dios te ha dado el privilegio y la responsabilidad de enseñar? Repasa estas palabras y grábalas a fuego en tu corazón! El ser joven no es motivo para que te menosprecien, pero tampoco olvides que los creyentes deberán ver un tí un ejemplo a seguir en tu manera de hablar, en tu conducta, amor, fe y pureza. Fíjate que para Pablo no se trataba de conocimientos, sino de carácter. Es el carácter de líder lo que debemos cultivar y trabajar, no abrazar una posición o el ejercicio del poder. Deja a un lado los comentarios acerca de tu experiencia o de tu conocimiento, y enfócate en desarrollar el carácter del líder que Dios te ha llamado a ser.

Por último, si eres líder, es posible que ya estés leyendo públicamente las Escrituras y enseñando a los hermanos, pero recuerda que debes animarlos, basta de pálidas desde el púlpito! Anímalos, bendícelos, y si hay algo que corregir no lo hagas públicamente, corrígelos en privado. Pero recuerda, desde el púlpito, es decir, públicamente, anima a los hermanos!

Te bendigo!

 

Gustavo Pardo

Gustavo Pardo

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