El objetivo es hacer discípulos, no miembros de la iglesia

Tony Payne

La medida de cómo está progresando el ministerio en su iglesia o comunidad, y la forma de evaluar si se están haciendo progresos, no es la asistencia del domingo, firmado por los miembros, las personas en grupos pequeños, o el tamaño del presupuesto (tan importante y valioso como son todas estas cosas!). La verdadera prueba es el éxito es cuán satisfactoriamente usted está haciendo discípulos que hacen discípulos. ¿Estamos viendo personas convertidas de estar muertas en sus transgresiones a estar vivas en Cristo? Y una vez convertidas, ¿les estamos dando un seguimiento para que sean establecidos como discípulos maduros de Jesús? Y a medida que son establecidos, ¿los estamos entrenando en el conocimiento, la piedad y las habilidades para que ellos a su vez, hagan discípulos a otros?

Se trata de la Gran Comisión, hacer discípulos que obedezcan todo lo que Cristo ha enseñado, incluyendo el mandato de hacer discípulos. Y esta es la clave de nuestra fidelidad a la misión de Cristo en el mundo, y el signo de una iglesia saludable: si somos o no somos de los que hacen auténticos discípulos de Jesucristo.

Tony Payne

Establecer un discípulo de Jesucristo no es algo tan fácil de medir cuantitativamente (con cifras). Que asista un gran número de personas a la célula o al culto general de la iglesia no significa que ellos sean realmente discípulos de Jesús, ni que nosotros estemos realmente llevando a cabo el trabajo encomendado en la Gran Comisión de discipular, fíjate que una gran asistencia no dice mucho acerca de los asistentes ni de los líderes! Es que el trabajo de discipulado es un trabajo cualitativo, es decir, relacionado a la calidad, no a la cantidad.

Teniendo esto presente, nos encontramos que porque una persona asista a los cultos o actividades de la iglesia, esto no asegura que sea un discípulo, como tampoco lo asegura el que cumpla  con ciertas conductas externas, como participar de la Santa Cena, cantar en el coro o asistir a las reuniones de líderes. ¿Quién es un discípulo entonces? Aquel que con el paso del tiempo se parece más y más a Cristo, y esto, no podemos medirlo con numeritos .

A este Cristo proclamamos, aconsejando y enseñando con toda sabiduría a todos los seres humanos, para presentarlos a todos perfectos en él.

Colosenses 1.28

Dé esto trata la Gran Comisión!

 

Te bendigo!

Gustavo Pardo

Gustavo Pardo