Evangelizando afuera y adentro

Gustavo Pardo

Uno de los aspectos esenciales que hacen a la naturaleza de la iglesia es, sin duda, la evangelización:

18 Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: —Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. 
19 Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,  20  enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.

Mateo 28.18-20

Generalmente hemos entendido la evangelización como predicar el Evangelio de Jesucristo a los inconversos, es decir, hacia afuera. Sin embargo, parte de la tarea evangelizadora es “hacia adentro” también. El pasaje de la Gran Comisión citado un poco más arriba nos habla de “...enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes...”, y esto no se realiza en un instante, como puede suceder con la oración de fe, con lo que la tarea de la iglesia también consiste en evangelizar a la comunidad de fe, en otras palabras, “evangelizarse a sí misma” de manera contínua.

Esto implica al menos dos cosas en la visión hacia adentro:

  • Obedecer y enseñar los mandamientos del Señor que encontramos en los evangelios a nuestros hermanos de la comunidad de fe. Es destacable en este punto la necesidad de ser de buen testimonio hacia adentro también:

    De esta manera se constituyeron en ejemplo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya. (1 Tes. 1.7)
     

  • Enseñar el poder transformador del Reino de los Cielos, que es el mensaje central del Señor en los evangelios. En este punto quisiera destacar las palabras del Apóstol Pablo:

    4 No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes sino con demostración del poder del Espíritu,  5 para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios. (1 Cor. 2.4-5)

    Ellas nos servirán de ejemplo para desarrollar esta tarea.

Debemos aprender a compartir las grandes cosas que el Señor ha hecho y hace con nosotros, a poner en ejercicio los dones que nos han sido entregados para edificar la iglesia.

Este fin de semana que pasó terminamos el taller de Dones Espirituales, te animo a que busques al Señor en oración para que te indique cuándo y dónde poner en práctica los dones con que te ha bendecido y nos ha bendecido a todos nosotros.

La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros —les dijo a sus discípulos—.

Mateo 9.37

Te bendigo! :)

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