El pueblo que conoce a su Dios será fuerte y hará grandes cosas

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Por Carlos Mraida

Quiero agradecer a todos los pastores que a lo largo y ancho del país, y también en el exterior, han tomado la palabra que presenté el 1 de enero del 2011 y la confirmaron. Y no sólo eso sino que la hicieron circular entre su gente, y los muchos que la han proyectado en un culto de sus congregaciones. Muchas gracias, queridos consiervos, por la confianza.

La palabra que Dios me dio para este año 2012, es Daniel 11.32: los que conocen a su Dios, serán fuertes y harán grandes cosas (La Biblia al Día). Quiero que tomes esta palabra como una palabra directriz para este año en tu vida: los que conocen a su Dios, serán fuertes y harán grandes cosas. Es decir, que puedas declarar: “yo que conozco a mi Dios, seré fuerte, y haré grandes cosas”.

A medida que desarrolle la palabra la iré leyendo en varias versiones, porque las distintas traducciones nos van enriquecer, no sólo en la interpretación, sino especialmente en la aplicación de la palabra para nuestras vidas.

 

Contexto histórico del texto

Este capítulo 11 de Daniel relata los acontecimientos bélicos, políticos que se sucedieron en el mundo después de la muerte de Alejandro Magno, indicada en los versículos 3 y 4. El gran imperio que logró conquistar, a su temprana muerte, se dividió en manos de sus generales. Dos de esos reinos, son los protagonistas de los enfrentamientos de este capítulo 11. El del Norte, la dinastía Seléucida, y el del Sur, la dinastía macedonia o de los Ptolomeos.

Estos enfrentamientos duraron por casi 300 años, y en el medio de ambos reinos que se disputaban el predominio de ese sector del mundo, estaba Palestina y el pueblo de Dios. Sufriendo las invasiones, y las influencias de ambos reinos. Siempre en permanente tensión entre los deseos de dominio de ambos reinos.

El punto de vista desde donde estos enfrentamientos entre Norte y Sur se analizan es el pueblo de Dios. Contrariamente a otras interpretaciones de la historia, la revelación bíblica contempla al pueblo de Dios, como el punto central y clave de la historia.

La dinastía macedonia o reino del sur, gobernaba Egipto, con los Ptolomeos. Mientras que el rey del Norte, Seleuco, controlaba Siria. Pero el peor momento de este período de la historia es descrito a partir del v. 21. Es el momento en el que Antíoco IV, llamado Epífanes, llegó al trono en 175 a. de J.C. por medio de dos golpes de Estado. Por varios medios, incluyendo intriga y engaño (vv. 21, 23), promovió una política de penetración de la cultura griega que lo puso en conflicto directo con los judíos.

Se hizo llamar Epífanes, que significa el Dios manifiesto, o la manifestación de Dios. Acuñó una moneda con la imagen de Júpiter Olímpico con quien llegó a identificarse y la inscripción Rey Antíoco, Dios manifiesto y victorioso. La Biblia lo describe como un hombre despreciable. Apenas asumió invadió Judá y derrocó al Sumo Sacerdote Onías III (llamado en el v. 22 el príncipe del pacto) e instaló su propio Sumo Sacerdote, el primero que no era sacerdote en la historia del pueblo, Menelao.

Avanzó hasta Egipto y estuvo a punto de conquistarlo, pero el senado Romano no se lo permtió. Popilio Laenas le dio el ultimátum de abandonar Egipto, y Antíoco le dijo que le diera tiempo para pensarlo, a lo que el delegado romano le respondió haciendo un círculo en la arena alrededor de Antíoco, y diciéndole, que no se le ocurriera salir de ese círculo hasta que no respondiera a su ultimátum. Humillado, no le quedó otra que retornar a su país; pero, enfurecido, desahogó su cólera contra Palestina, persiguiendo a los judíos (la alianza santa, v.30).

Su plan era helenizar al pueblo judío para asimilarlo a su reino, creando así una fuerza política más vigorosa. Su obra persecutoria empezó por fundar un gimnasio al estilo griego. La palabra gim en griego, significa desnudo, permitiendo la desnudez del cuerpo, cosa que no estaba permitida entre los judíos. Prohibió la circuncisión masculina, símbolo del pacto entre Dios y su pueblo. Prohibió la celebración del sábado y de las fiestas judías. Hizo cesar el sacrificio continuo en el templo de Jerusalén. Y culminó con la profanación del templo, erigiendo en el altar de los holocaustos un ídolo de Júpiter Olímpico, y sacrificando cerdos, animal impuro para los judíos, lo que la Biblia llama la abominación desoladora. Destruyó el muro, o colina fortificada sobre la que se asentaba el santuario.

Judíos apóstatas se sumaron a esta penetración cultural, para recibir beneficios. Esto culminó con una masacre de los habitantes de Jerusalén. Pero como dice el versículo 32 que no servirá de guía este año, mientras muchos judíos violaron el pacto con el verdadero Dios, para asimilarse a esta penetración cultural contraria a la alianza con el Señor, otra parte del pueblo, los que verdaderamente conocían a Dios y tenían una relación con Él, reaccionaron con firmeza (v.32). Fue así que una familia, la de los Macabeos, se levantaron contra Antíoco y lideraron a los judíos que lograron recuperar Jerusalén y conseguir la libertad religiosa, limpiaron el templo, y lo volvieron a consagrar a Dios y finalmente obtuvieron la independencia política y Antíoco Epífanes muere en Babilonia.

 

Anticristos

Los últimos versículos del capítulo 11 hacen referencia al anticristo. Y esta es una referencia que señala hacia la experiencia del pueblo de Dios, no solamente durante el tiempo de Antíoco, sino más allá.

Sin descartar que esta figura pueda encarnarse en una persona en el final de los tiempos, el anticristo es un sistema de cosas contrario a Dios y que se levanta en diferentes épocas de la historia, con valores, con ideas, contrarios a Dios. Y con el fuerte intento de imponer ese sistema sobre el mundo y la realidad. Su intención es permear la realidad con una visión anticristiana, como diría el Salmo 2, anti el Ungido, el Mesías Jesucristo, y anti el pueblo de Dios. Por eso la profecía tiene una aplicación para cualquier momento de la historia, además de su aplicación a los tiempos finales. Por eso San Juan en su primera carta nos habla de muchos anticristos (1 Juan 2:18).

El espíritu del anticristo tiene varias características:

  • La primera es la obtención y el uso de un poder casi absoluto. Y con ese poderío intentar imponer esa ideología contraria a Dios sobre la gente. En el pasado era el poderío de un rey, como Antíoco, pero hoy además del poderío político-puede ser el poder de los medios de comunicación, de la información, y de los grandes concentradores de riquezas, el poderío del mercado.
  • La segunda característica es que ese poderío se levanta con Dios, contra su Ungido y contra su pueblo.
  • La tercera característica es que se levanta a sí mismo como absoluto, es decir, tiene la pretensión de ser casi divino.
  • La cuarta característica es que combina satánicamente la impiedad y la opresión e injusticia.
  • La quinta característica es que seduce y corrompe a los pueblos, y también a algunos creyentes que caen en apostasía.

 

Tensión Permanente y nuestra situación en Argentina

El relato nos muestra cómo el reino del Norte, y el Reino del Sur, se turnaban, para someter, oprimir y expoliar al pueblo de Dios. Pero la disputa del Reino del Norte y del Sur, por el mundo conocido, victimizando al pueblo de Dios, es una historia permanente. Es la tensión permanente en la que vive el pueblo de Dios en la historia, entre dos presiones: la de la oposición y persecución, por un lado, y la asimilación cultural por el otro. Por un lado, el intento permanente de la desacralización, y por el otro la presión de una espiritualidad sin Dios.

Estamos en Argentina entre estas dos presiones. Por un lado, la presión de la desacralización, la descristianización. Una perspectiva de la realidad absolutamente secularizante, que combate abiertamente todo lo religioso, valores, símbolos, principios, prácticas. Esta presión no son intentos aislados de algunos, sino un plan establecido. Lo que los medios de comunicación promueven, lo que algunas corrientes educativas pretenden instalar en la formación de las nuevas generaciones, lo que algunos sectores de la intelectualidad escriben, la militancia de algunas corrientes que se denominan progresistas, las leyes y proyectos de leyes que se presentan, apuntan en esta dirección. La intención es la profundización de un proceso de secularización absoluta de la sociedad.

Por el otro lado, la presión de una espiritualidad sin Dios, sin normas, con un gran panteón de dioses, pero que finalmente todos remiten al mismo: el Yo. Una religiosidad egocéntrica, libertina, hedonista, anómica, sincretista. El crecimiento de los cultos al gauchito Gil, a San Expedito, el auge de Claudio María Domínguez son algunas muestras de esta manifestación argentina del reino del sur, de una espiritualidad sin Dios. Lo que el filósofo norteamericano Paul Feyerabend definió como: anything goes, todo vale.

 

El anticristo secularista

Antíoco Epífanes, representa la primera de las presiones, la visión desacralizada de la vida. Su intención fue limpiar Israel de todo vestigio de su religiosidad. Dice el v. 37: Del Dios de sus padres no hará caso. Y luego agrega, ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá. Se trata de de erradicar todo lo sagrado de la vida cotidiana, con el propósito de que lo único que sea adorado sea ese sistema, ese poderío contrario a Dios.

Antíoco prohibió la circuncisión de los varones judíos, que era nada menos que el pacto con Dios. El Anticristo del Norte, por llamarlo de alguna manera, pretende que hoy en día, nosotros tampoco respetemos el pacto con Dios. Que nos asimilemos a su visión, que vayamos cediendo terreno.

Antíoco prohibió la enseñanza de la Torah, porque su pretensión era que ya no se rigieran por los principios de Dios. Quitar toda norma de vida basada en Dios. La anomia. También introdujo la prostitución ritual. Es decir, lo mismo que nuestra cultura pretende, la imposición de la inmoralidad como un culto, como una manera de vida.

Prohibió la celebración del sábado, pretendiendo la demanda totalitaria del tiempo, que no le demos tiempo a Dios, ni al descanso. Prohibió las fiestas, una secularización total de la realidad. Al único que hay que adorar es al dios sistema, al anticristo del norte.

Hizo sacrificar cerdos, animales impuros. Es la intención continua de contaminar la vida de la gente de impurezas, de inmoralidad, que hagan que el ser humano pierda su dignidad, su libertad. Con una entronización del cuerpo, como la expresión física de la entronización del yo.

 

El anticristo espiritualista

Pero también está el reino del sur. El anticristo del Sur. Egipto, representa la entronización de lo idolátrico. Una espiritualidad vaciada. Una espiritualidad que adora a las criaturas para no adorar al Creador. Una espiritualidad basada en el yo.

Una espiritualidad que confía en todo, menos en Dios. Por eso las plagas contra Egipto, eran golpes contra sus dioses. Porque la adoración idolátrica no es solamente un problema religioso, sino que es la causa que hace que las personas vivan esclavas y vivan bajo opresión y necesidad.

  • El agua del Nilo convertida en sangre. Fue un golpe contra Hapi el dios del Nilo. En lugar de producir prosperidad produjo ruina.
  • La plaga de las ranas que simbolizaban a Hequit, la diosa de la productividad. Pero lo único que había provocado era enfermedad y extenuación.
  • La plaga de los piojos provocada por el polvo de la tierra. El polvo de la tierra era considerado sagrado en Egipto, pero lo único que provocó fue malestar.
  • La plaga de moscas. Esta es la primera plaga que no sufre, Israel, y el Señor les dice que la distinción es para que vean la diferencia entre los dioses falsos y el verdadero Dios.
  • La muerte del ganado. Amón, el dios adorado en todo Egipto, era un carnero, un animal sagrado. En el bajo Egipto se adoraban diversas deidades cuyas formas eran de carnero, de macho cabrío o de toro.
  • Las cenizas que los sacerdotes egipcios esparcían como señal de bendición, en realidad lo que produjeron fue úlceras dolorosas.
  • Granizo con truenos, relámpagos y lluvia. Esta plaga arruinó las cosechas de cebada y lino y mató los animales de Egipto. La lluvia, el granizo y la tormenta fueron heraldos de acontecimientos portentosos en los textos de las pirámides.
  • La plaga de la langosta. Los dioses Isis y Serafis que supuestamente protegían a Egipto de las langostas se vieron impotentes.
  • Las tinieblas sobre el país fueron el gran golpe contra todos los dioses especialmente contra Ra, el dios Sol. Las luminarias celestes, objetos de culto, eran incapaces de penetrar la densa oscuridad. Fue un golpe directo contra Faraón mismo, supuesto hijo del sol.
  • La muerte de los primogénitos. Egipto es símbolo del anticristo en aquella época, de su oposición al primogénito de Jehová y con la última plaga sufrieron la pérdida de todos sus primogénitos.

La idolatría en Argentina cada vez más extendida, cada vez más rebajada, no es un problema de religiosidad popular, es una de las causas y al mismo tiempo una de las expresiones de la decadencia de nuestra sociedad.

Entre los dos reinos, entre las dos formas de anticristo, el pueblo de Dios, experimentando siempre esta tensión. A veces sufriendo y cediendo por persecución, las más de las veces por fusión.

Sin embargo, frente a estas dos presiones, el pueblo de Dios en todo tiempo, y en nuestro tiempo recibe la promesa de que será fuerte y hará grandes cosas. Es decir, el pueblo que conoce a su Dios responderá a tres llamados.

 

I. Un llamado a la resistencia

La versión Dios habla Hoy, traduce nuestro texto: El rey tratará de comprar con halagos a los que renieguen de la alianza, pero el pueblo que ama a su Dios se mantendrá firme y hará frente a la situación. La primera parte de nuestro versículo, hace referencia a una cuestión negativa. Y es la cautividad de parte del pueblo de Dios, al sistema. El sistema ha logrado la asimilación de miembros del pueblo de Dios. Porque el ataque afecta también al pueblo de Dios. La intención es que de manera directa o indirecta, abierta, o solapadamente los creyentes renieguen de la alianza, del pacto que tienen con Dios.

Frente a este fenómeno hoy hago un llamado a la resistencia. No estoy hablando de una actitud resignada de aguantar la situación negativa. Sino resistencia en su sentido original. Del latín, resistentia, del verbo resistere: mantenerse firme, de pie, persistir, oponerse reiteradamente sin perder su puesto.

Frente a una construcción cultural hegemónica por medio de los medios de comunicación, que pretende descristianizar y al mismo tiempo teñir todo de una espiritualidad egocéntrica, con un mismo objetivo, hacer de todos nosotros esclavos del mercado, se requiere una militancia de resistencia activa.

 

Resistencia ante el anticristo materialista

El reino del norte, el reino de la secularización y de la desacralización, intenta sumar a creyentes, por medio del materialismo, que los conduce a someterse a Mamón. Como Antíoco Epífanes, ya no hay fiestas sagradas, ni día consagrado a Dios.

El mundo entero está bajo este principado. Lo que la Biblia en otros contextos históricos llama Babilonia. El mundo gobernado por los mercaderes, por el poder de lo material. Por supuesto que al mercado le molesta el cristianismo y sus valores. Le molesta que no necesitemos el consumismo para sentirnos plenos, le molesta la sobriedad, le molesta, la justa distribución de las riquezas, la equidad, le molesta la solidaridad, el bien común.

Al “dios mercado” lo vuelve loco cristianos que viven según el verdadero Dios y que tienen una militancia activa para que otros vivan la vida abundante que Cristo puede dar. Por lo tanto hay que descristianizar la realidad, hay que instalar una visión de la vida materialista, filistea, una economización de todas las esferas de la vida humana, como dice Sturla Stålsett, una mesianización del mercado. Lo primero que hizo Antíoco Epífanes, fue entrar al templo de Jerusalén, y robar todos los tesoros.

En Europa y desde allí hacia todo el mundo, el FMI, el Banco Central Europeo, y la Unión Europea, están implementado la doctrina de la soberanía limitada, nacida en la antigua Unión Soviética, en pleno comunismo, haciendo que los presupuestos de las naciones, no sean determinados por las autoridades de las mismas, sino por los grandes organismos que representan los intereses de los poderosos del mundo, los mercados de capitales. Lo que antes el mercado hacía solapadamente, hoy lo hace abiertamente.

Los nuevos primeros ministros y sus gabinetes de Italia, de Grecia, son todos ex funcionarios del gran banco de negocios Goldman Sachs. Es decir, “los mercaderes” ya no solo producen golpes de estado, no sólo influyen sobre los gobernantes del mundo, sino que ahora directamente ponen a sus propios funcionarios al frente de los países . Así Lucas Papademos en Grecia, así Mario Monti en Italia. De igual manera, Mario Draghi al frente del Banco Central Europeo. Tuve que dar una serie de conferencias en Italia, en noviembre pasado, justo en la semana de la caída de Berlusconi, y la instalación de Mario Monti como primer ministro. Y allí dije, que obviamente estos funcionarios impondrán las políticas de ajuste que al mercado le conviene, y haciendo sufrir a los pueblos, en especial a los que menos tienen. Y les anticipé lo que vendría, porque nosotros ya lo habíamos vivido en Argentina. Y así fue. Lo que no imaginé fue que hasta los detalles fueran tan exactos. Cuando la ministro tuvo que hacer el anuncio que el ajuste sería hecho a los jubilados, lo hizo llorando. La misma foto que años atrás con Cavallo.

Así que el mercado ha logrado establecer una nueva forma de golpe de estado “compatible con la democracia”: el golpe de estado financiero.

Los mercados han decidido como Antíoco Epífanes sacrificar en el altar financiero a las democracias europeas. Antíoco Epífanes sacrificó cerdos en el altar de Dios. Llamativamente ¿o no?, los mercados llaman de esa manera, cerdos, PIIGS (con doble I) al grupo de las 5 naciones en las que hicieron sus golpes de estado recientes: Portugal, Irlanda, Italia, Grecia, Spain (España). Por eso cuando Jesús pone en la vereda de enfrente a su enemigo, a su Anticristo, no lo llama, Baal, ni Astarté, sino Mamón.

Esta primera influencia también permea al pueblo de Dios, con una ética relativista, que considera fanatismo los principios de la palabra de Dios. Como se pretende negar a Dios, se niega todo lo absoluto, y por ende no hay más principios morales absolutos.

Paradójicamente, al tiempo de oponerse y levantarse contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto, esta visión supuestamente antireligiosa de la realidad reclama un sometimiento "religioso" incondicional de parte de la gente a su propio sistema: tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios. Es decir, el secularismo, el materialismo filisteo y la desacralización de la realidad, pretenden sentarse en el lugar que ocupaba Dios, como absoluto, absolutizando lo relativo, tanto en el concepto de verdad, como en lo ético.

 

Resistencia ante el anticristo espiritualista

Por el otro lado tenemos el reino del sur, el reino de la espiritualidad sin Dios, sin normas. Esta versión anticristiana, también es producto del mercado: En donde el nuevo capitalismo, como dice Vicente Verdú, se encarga de las sensaciones, del bienestar emocional, de aumentar la impresión de “ser alguien”. De lo que se ocupa el sistema no es directamente de hacernos gastar mucho, sino de hacernos creer cuánto valemos, cooperando en la centralización del “yo”.

El filósofo francés, Luc Ferry ha llamado a nuestro tiempo la época del “ultraindividualismo”. Los sociólogos norteamericanos, como Scott Lash, lo denominan “narcisista”. El filósofo francés, Pascal Bruckner lo ha bautizado como “superindividualismo” y el sociólogo, también francés, Giles Lipovetsky ha calificado este período de “segunda revolución individualista” ó paso del individualismo limitado que inauguró el siglo XVIII al individualismo total. En la actualidad, según Alain Touraine, no se trata de buscar el sentido del mundo, sino el sentido de “mi” vida.

Esta visión de la realidad también lisonjea a los creyentes con una religiosidad centrada en el yo, con un sincretismo de cristianismo y nueva era, con un cristianismo sin conversión, con un cristianismo egocéntrico. Con una vida cristiana hedonista, donde lo único que cuentan son las bendiciones, sin las demandas del Evangelio, sin el costo del discipulado, y donde la conversión es equivalente al bienestar y no a la transformación que produce vida abundante.

 

Oposición con firmeza

En el medio de las dos presiones está la iglesia. Y ante estas dos presiones, quiero hacer un fuerte llamado a todo el pueblo de Dios a una resistencia activa, creativa, emancipadora, victoriosa. Asumir una postura contracorriente. Tenemos que resistir a estas dos influencias demoníacas, anticristianas. A estas dos caras del Anticristo. La Nueva Versión Internacional, traduce nuestro texto: pero los que conozcan a su Dios se le opondrán con firmeza.

Como queda claro, los dos Reinos no representan sólo ideologías, sino militancias activas. Debemos levantar una oposición a una realidad que todos asumen como natural, pero que no lo es. Sabemos que humanamente hablando se trata de una confrontación desigual, ante el poder económico y de los medios que el sistema anticristo tiene. Porque hay una alianza entre el poder del mercado y el poder de los medios para imponernos al anticristo, a Mamón. ¡Pero nuestro poderío no es humano!

Ante una absolutización de lo relativo, y ante una espiritualidad sin Dios, ni normas, tenemos que afirmar el Señorío de Cristo en la vida de los creyentes. Al no haber Absoluto, todo se relativiza éticamente, y por lo tanto todo es permisible. El concepto actual es que mientras no moleste al otro, todo está permitido. Por supuesto, esta visión hiperindividualista de la ética, no contempla que absolutamente todos mis actos, afectan de una manera u otra, por acción o por omisión, al colectivo.

Por eso debemos recuperar el lugar central de la Biblia en nuestros púlpitos. Un fuerte discipulado de los creyentes, será vital para la resistencia. El desarrollo de un pensamiento bíblico, frente a los grandes temas de la vida, será indispensable. En esto también se requiere del liderazgo, una limpieza de la “tradición de los ancianos”, porque también es cierto que algunas de nuestras premisas evangélicas son el resultado de maneras de pensar más ligadas a elementos culturales norteamericanos-ingleses de otras épocas, que al texto bíblico. Una seria reflexión bíblico-teológica de los grandes temas de la vida, resulta esencial.

No podemos levantar una resistencia espiritual desde una posición sectaria y totalitaria. La respuesta a un proyecto totalitario y excluyente no puede ser otro proyecto excluyente y cerrado. Más que nunca necesitamos de una fe que exprese la apertura fundamental al otro. Entender cuál es nuestro verdadero enemigo. Nuestro enemigo no es la Iglesia Católica. Nuestro enemigo no es Sor Juana, la monjita que limpia los cuerpos enfermos en los hospitales. Sino que el enemigo es el anticristo, el proyecto de descristianización secularista y de panteísmo anticristiano, las dos formas principales a través de las cuales el diablo quiere imponer y mantener su principado sobre el mundo.

Se requiere también un nuevo llamado a la conversión. No hay higuera más seca que la de un “evangelio” que anima a la gente a acercarse a la verdad, pero que luego por falta de radicalidad, deja a la gente sin fruto, sin respuestas de fondo a sus problemáticas verdaderas. Donde sólo se les ha prometido bendiciones, y no se las ha confrontado con una conversión verdadera, con cambios. Un evangelio de bienestar emocional, pero sin transformación de vidas.

¡Pero Dios está levantando su remanente fiel! ¡Y vos sos parte de ese remanente fiel! Por eso querido hermano, querida hermana, te llamo a la resistencia. Resistí a ser un esclavo del sistema. Resistí a ser un burro que camina detrás de la zanahoria que el sistema te pone por delante. Resistí a entregarle la definición de tu identidad y de tu sentido de plenitud, y de tu propósito en la vida, al poder del mercado, que te pone la pared del logro cada vez más alta, y que te dice que “si lográs, serás”. Cuando vos ya sos en Cristo. Tu vida, en este 2012, estará llena de logros, pero no para que seas, sino porque vos ya sos, ya estás completo en Cristo.

Resistí a una espiritualidad de higuera seca, con sus sacerdotes mercaderes que se quieren instalar en el templo del Señor, para vendernos una espiritualidad sin cruz, sin obedicencia radical a Dios, sin entrega, sin compromiso amoroso y servicial con el otro.

Quiero decirte que vos sos parte del Remanente fiel. Y por ende quiero llamarte a una resistencia activa, subversiva al poder de Satanás, del Anticristo, de Mamón. No temas por la diferencia de poderío humano. Los macabeos fueron un padre y sus 5 hijos que no toleraron que Antíoco Epífanes sometiera a todo el pueblo de Dios a la violación del pacto con su Dios. Un padre y 5 hijos, nada más. Menos todavía, porque al año, el padre murió y sólo quedaron los 5 hijos. No es un problema de poderío humano es una cuestión de conciencia. El anticristo no podrá contra vos, mientras vos seas consciente de sus trampas, y estés firme en Dios. La palabra macabeo, además de ser el apellido familiar, significa martillo. Como te dije en la palabra profética del 1 de enero del año 2010, tenemos que ser martillos que golpean los cuernos engañosos del enemigo.

Hermano, hermana: ¡Resistí! Vos no sos un violador del pacto. Tu alianza no es con los poderes de este mundo, tu alianza es con el Todopoderoso, el Rey del Cielo y de la Tierra, que tiene la última palabra, y que aplastará en breve debajo de tus pies al enemigo.

 

Publicado originalmente en: Sitio web de la Iglesia del Centro.

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